Me llamo Inés y llevo más de dos décadas dedicada al estudio profundo del tarot clásico y la clarividencia natural. Mi conexión con las cartas nació en silencio, viendo a mi abuela barajar la baraja española entre rezos y secretos. Con el tiempo, tomé ese legado con respeto y disciplina, perfeccionando la técnica con el tarot de Marsella, la numerología y la lectura de energías sutiles. Mi estilo es directo, sin adornos, pero cargado de compasión. No se trata de adivinar el futuro, sino de ayudarte a tomar decisiones desde un lugar más consciente.
En cada sesión canalizo lo que necesitas escuchar, aunque no siempre sea lo que esperas. Creo en el poder de la verdad revelada con cariño, y en la fuerza que nace cuando alguien se atreve a mirar su vida desde una nueva perspectiva. Te acompaño en procesos complejos, en momentos de duelo, crisis o encrucijadas. El tarot es mi brújula, pero la guía eres tú: yo solo te muestro el mapa.